lunes, 14 de diciembre de 2009

La Traición de Roma

¡El gran remate final! La verdad es que fue lo que sentí cuando terminé de leer la semana pasada "La Traición de Roma", la tercera y última novela de la gran trilogía de Santiago Posteguillo sobre Publio Cornelio Escipión.

Así como muchas, incluso quizá la mayoría, de las sagas o trilogías van perdiendo interés o frescura a medida que avanzan en su desarrollo, esta es una clara excepción al respecto. Ya comenté lo mucho que me habían gustado las dos anteriores novelas. "Africanus: El Hijo del Cónsul" tiene a su favor, como todo primer número de una serie, la novedad de la trama y de los personajes, la capacidad de sorpresa y en este caso además el poder descubrir la gran narrativa de Posteguillo. Por otro lado, "Las Legiones Malditas" destaca por su mayor ambiente bélico y su mejor recreación de la acción y las batallas, y además nos deja ver una evolución clarísima en muchos de los personajes principales. ¿Qué le quedaba ahora a "La Traición de Roma"? Pues en principio parecía que poco margen de maniobra, pero no. Posteguillo se ha vuelto a salir con la suya, y ha conseguido otra clara evolución en la trama, otro novelón que completa a la perfección a los otros dos volúmenes.

En ella los principales personajes: Escipión el Africano y Aníbal Barca, están acercándose a su final. El final tanto de su carrera militar y política, y el final de su propia vida. Este camino irremediable hacia su destino va acompañado en la novela de una nueva vuelta de tuerca para las personalidades y las ambiciones de ambos, aunque sobre todo de Escipión, de quien se nos deja ver ya claramente un cierto lado oscuro que comenzaba a intuirse en la segunda novela. Un lado oscuro si, pero que no hace sino describir de forma más realista al personaje y en definitiva engrandecer aún más su figura.

Como puntos concretos de la novela destacaría dos:

En primer lugar, la Batalla de Magnesia, donde el ejército romano consigue acabar con las fuerzas de Antíoco III de Siria. Una batalla descrita sensacionalmente (una vez más) y muy comparable a la espectacular Batalla de Zama que tiene lugar en "Las Legiones Malditas".

Batalla de Zama

Y segundo, y más grande aún, los finales de ambos personajes. Perfectamente narrados, con unos capítulos finales sublimes y que ponen el punto emotivo y sentimental perfecto a la toda la obra. Y es que, después de vivir tantas aventuras y sufrir en tantas batallas junto a Publio y Anibal, reconozco que se me ponía la piel de gallina mientras leía cómo Posteguillo narraba su muerte. No sé, será que cuando me meto en la historia, me meto de verdad, y joder... que queréis que os diga... ¡Si casi lloro, coño! ¡Si casi lloro!

"Joe" me decía Andoni, "cómo estás con la trilogía de Escipión ¿no?". Y sí, tenía toda la razón. La verdad es que me ha enganchado mucho mucho. Y no sé, si tuviera que elegir no sé con cual de las tres novelas me quedaría, quizá con la segunda: "Las Legiones Malditas", que me pareció la más épica, pero lo que si sé es que recordaré esta trilogía por mucho tiempo. Gran capacidad didáctica, enorme entretenimiento, debates e intrigas políticas, héroes y acción. Una obra completísima con la que aprender y disfrutar. Una maravilla.

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