"Los Asesinos del Emperador" (Santiago Posteguillo)

Como ya sabemos, en innumerables ocasiones la realidad es capaz de superar ampliamente a la ficción. Muchas veces la literatura o el cine se empeñan en idear nuevas tramas y nuevos mundos, nuevas batallas y nuevas civilizaciones, o nuevos personajes y nuevos actos heroicos para conseguir una buena historia cinematográfica o literaria. En muchas ocasiones lo logran, pero en muchas otras no. Y es en estas últimas cuando nos terminamos acordando de la realidad. ¿Para qué tanto imaginar si en la realidad ya tenemos historias apasionantes que superan esto? Yo más de una vez me he encontrado preguntándome ¿por qué, en vez de esta mierda de película, no hacen una megaproducción sobre… (y aquí que cada uno ponga a su personaje histórico favorito)?

Sea como sea, Santiago Posteguillo es sin duda uno de los que han sabido aprovechar muy bien la realidad ya existente. Hace dos o tres años ya nos descubrió la apasionante historia de Publico Cornelio Escipión, el Africano, con su magistral trilogía: "Africanus, el hijo del Cónsul", "Las Legiones Malditas" y "La Traición de Roma", y ya entonces pensé: ¿Para qué idear nuevas batallas teniendo las de Cannae y las de Zama? ¿Para qué pensar en nuevos choques de civilizaciones si ya tuvimos el increíble enfrentamiento Roma-Cartago? ¿Para qué crear nuevos villanos si es imposible mejorar a Aníbal Barca? ¿Para qué nuevos héroes si ya existió el gran Escipión?

Ahora, en "Los Asesinos del Emperador", basándose una vez más en la realidad pasada, Posteguillo nos revela a un nuevo gran personaje de la antigua Roma, y de toda la Historia en general, a Marco Ulpio Trajano. Un gran estratega, que admiraba a Julio César y a Escipión, y que si bien no pudo conseguir tanto éxito militar como estos, sí logró vencer en grandes batallas, sacar adelante las más difíciles misiones  al mando de sus legiones, y llegar finalmente a convertirse en el primer emperador hispano del Imperio Romano.

En paralelo a la emocionante vida de Trajano, el escritor español aprovecha su último libro para situarnos en una época enormemente convulsa del Imperio Romano, caracterizada por diversas guerras civiles y que concluye con el asesinato, en su propia cámara, del entonces emperador Domiciano. Batallas, conquistas, asesinatos, traiciones e Historia, mucha Historia. En conjunto una obra completísima, casi a la altura de la citada trilogía, que pone de relieve a determinados personajes de la antigua Roma que, al igual que sucede con Escipión, la cultura popular tal vez no haya tratado como se merecen.