La más conocida, y seguramente también la más importante, de las batallas acontecidas durante las Guerras Médicas es la Batalla de las Termópilas que enfrentó a los 300 espartanos de Leónidas frente al gran ejército persa de Jerjes. Esta fama se debe, además de al propio caracter épico de la batalla, al comic de Frank Miller y sobre todo y recientemente a su fantástica adaptación cinematográfica de la mano de Zack Snyder. Ya conocéis mi casi veneración por esta historia, su cómic y su película, pero aguantando mucho las ganas, no será ella acerca de la que voy a escribir hoy. Sin embargo si que vamos a hablar sobre otro ejército griego, sobre otro enfrentamiento con los persas y sobre otro número significativo (esta vez mucho mayor).
Acabo de terminar la novela "El Ejército Perdido" de Valerio Massimo Manfredi. En la librería lo primero que me llamó la atención fue su título. Pensé: "un ejército puede ser temible, un ejército puede ser inmenso o glorioso, un ejército puede estar desanimado y muchas cosas más, no se, pero ¿como puede un ejército estar perdido?" Después leí la sinopsis de la contraportada y vi que trataba sobre la expedición de Los Diez Mil. Hasta ese momento no había oído hablar de ella, así que otro punto positivo para la novela. Pues bien, finalmente la compré y, como digo, ya la he terminado.
La historia de este ejército comienza en el año 401 A.C., finalizada ya la Guerra del Peloponeso. El prícipe persa Ciro recluta un ejército de 10.000 desterrados y mercenarios griegos (además de otros 100.000 asiáticos) para derrocar a su propio hermano Artajerjes, Gran Rey del Imperio Persa. El enfrentamiento se produce en la batalla de Cunaxa. Los Diez Mil hacen su trabajo y luchan sin descanso persiguiendo a los persas durante toda una jornada, pero al regresar se encuentran con que las tropas reclutadas por Ciro han sido ampliamente derrotadas por el ejército del Gran Rey. Desde ese momento, a Los Diez Mil sólo les queda la retirada.
En "El Ejército Perdido", Massimo Manfredi narra, desde el punto de vista de una mujer que les acompaña, esa retirada de Los Diez Mil. Nos cuenta cómo su regreso a casa se convierte en un sinfín de adversidades, teniendo que derrotar a armenios, gentes de las montañas y emboscadas persas. Pero el capítulo que más duro encuentran superar es algo a lo que nunca se habían enfrentado: el frío invierno, el hambre y la desorientación.

Además de la propia historia en sí misma, que no conocía, lo que más me ha sorprendido es descubrir que en este ejército de griegos participó, como soldado y comandante, el gran historiador y filósofo ateniense Jenofonte. De él sólo tenía entendido que había participado en innumerables viajes y que es considerado, con Herodoto, como uno de los primeros historiadores. Y es que, es el propio Jenofonte quien ha hecho llegar hasta nuestros días, esta expedición de Los Diez Mil, gracias su "Anábasis".
La novela es altamente recomendable, tanto para acercarse a este pedacito de la historia antigua como para disfrutar de un muy buen relato épico y muy emotivo. Además, Massimo Manfredi ya ha presentado en Italia su próxima novela "Idus de Marzo" sobre el gran Julio Cesar. Mientras esperamos a que salga en España, además de "El Ejército Perdido", os recomiendo también su anterior trabajo "El Imperio de los Dragones", que narra las aventuras de un grupo de legionarios romanos en el Imperio Chino. Nunca viene mal hacer un repaso de la historia de la antigüedad, y para ello, Valerio Massimo Manfredi nos ayuda inestimablemente.