Bueno, en primer lugar el título de la película podríamos decir que es un guiño a la historia y en concreto a la antigüedad griega y es que “ágora” es el nombre por el que se conocía en la antigua Grecia a la plaza principal de la ciudad, que actuaba como centro neurálgico de la misma y en la que se celebraban habitualmente los eventos sociales, políticos y comerciales. Para que todos lo entendamos, el ágora sería algo así como el equivalente al Foro de la cultura romana.


Los logros que consiguió son más admirables aún si cabe si tenemos en cuenta su condición de mujer y lo difícil y extraño que era por aquel entonces ser reconocida no siendo un varón (más aún en campos científicos y del saber). Quizá esta razón contribuyó a que su figura fuera muy controvertida y que, a la vez que era respetada por sus colegas, discípulos y mucha otra gente de su entorno, otros grupos la despreciasen. El hecho de tener también tantos enemigos finalizó inevitablemente en su brutal asesinato cuando contaba con aproximadamente 40 años.
Los motivos concretos del asesinato de Hipatia no están del todo claros y los historiadores barajan varias hipótesis: que algunos grupos decían de ella que era una bruja, que era considerada una hereje por los cristianos o que despertó la envidia de muchos rivales son algunas de las más importantes. Quizá, y como muchas otras cosas en esta vida, la causa de su muerte no fuera algo concreto si no una conjunción de todo ello. En cualquier caso, lo que si está claro es que la humanidad perdió entonces a un personaje excepcional y que su desaparición pudo ser un símbolo de la decadencia en la que estaba entrando el mundo antiguo.
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